sábado, 20 de enero de 2018

Navegando por Os Peares (Ribeira Sacra).

Despertando los sentidos.


Desde hace varios años el Área de Turismo de la Excma. Diputación de Lugo, tiene un par de rutas de catamarán, por los ríos más importantes que atraviesan la provincia, el Miño y el Sil.


Se sale del embarcadero de Belesar. (Chantada).

Una vez que subimos al barco, el frescor del río nos despierta, para poder captar y observar todas las maravillas que podemos ver, oler y sentir a lo largo de casi dos horas de recorrido.


El paisaje nos embelesa de tal modo, que resulta difícil saber que zona es mejor para ver.

Cada instante parece que el tiempo se detiene, y nos traslada a otros tiempos, dejando que fluya en nosotros esa conexión con la naturaleza, que tenemos aletargada por el estresante mundo en que vivimos.


Pueblos llenos de encanto. (Pincelo).


Uno de los puentes que atraviesa el Miño (zona de Portotide).


Curioso detalle del puente parte metálico, parte hormigón.


Bancales de viñedos, vistos desde el catamarán.

La Ribeira Sacra, se ha ganado un merecido puesto en el panorama enológico nacional e internacional, sus bancales de viñedos, son una auténtica joya, que todos aquellos que gusten de los buenos caldos sabrán apreciar y valorar en su justa medida, puesto que debido a la dificultad de su recolección se han ganado el apodo de "viticultura heroica".


Una de las bodegas que se pueden ver a lo largo del recorrido.

Aquellos que tienen la oportunidad de ver de primera mano esta tierra de gran belleza, se fija en su memoria de tal manera que siempre buscarán una oportunidad para poder regresar.


Tierra y río, la comunión perfecta de estos paisajes.

El tiempo parece detenerse mientras el rumor del agua lo envuelve todo, la única obsesión es intentar guardar en la retina los pedazos de realidad suficientes, para componer el puzzle que llevaremos y que contaremos a los que nos quieran escuchar...


Una de las curiosidades de este viaje es la Isla de Maiorga, aunque para los vecinos de Chantada es la isla de Sernande.


Otra imagen del pequeño islote de Maiorga/Sernande.


El padre de todos los ríos de Galicia, el Miño.

Una vez que va acabando el recorrido, no puedo sacar de mi cabeza un verso de Avelino Díaz:

¡Volve, río Miño, volve,
que o galego que se vai
po-los vieiros do mundo
sempre teima voltar!.

Para concluir, diré que merece muchísimo la pena el viaje, el recorrido es fantástico y la gente muy acogedora. Cualquier día me busco una disculpa para poder volver.