jueves, 13 de junio de 2013

De Lugo a Finisterre

           Parece que por fin el tiempo se normaliza, y comienza a mejorar, no obstante y debido a un pequeño accidente doméstico, estoy un poco limitado de actividades, y ello me ha dado el suficiente tiempo para curiosear en mis archivos de fotografías..y claro, van apareciendo instantáneas, recuerdos, sonrisas, viajes, paisajes... de la mano de mis inseparables cámaras de fotos... y sin ánimo de imitar a mi buen amigo Daniel Prieto (alias Slow Rider) y su magnífico blog http://5000curvas.blogspot.com.es/ ; he decidido traeros una pequeña historia:
         Un buen día de julio de 2010, otro amigo y yo ambos poseedores de dos Ducati Road, una de 1974 y la otra de 1978, decidimos ponernos un reto y hacer un viaje en nuestras clásicas, no tardamos mucho en decidir el lugar al que iríamos.....Finisterre, el fin de la tierra para los romanos, y el lugar mágico donde acaba el Camino de Santiago. 
        Madrugamos y a eso de las 9:00 de la mañana arrancamos nuestras motos rumbo a Santiago de Compostela.

Las dos "Road" a punto de iniciar el viaje.

            Repostamos a la salida de la ciudad de Lugo y cogimos la N-540 y sin prisa pero sin pausa llegamos a la Capital de la Comunidad Autónoma de Galicia, que para más señas estaba celebrando el año Jacobeo(*) (Año Jacobeo o Xacobeo, es cuando coincide el 25 de julio en domingo). 
                  La magnífica Catedral de Santiago y su impresionante fachada de estilo Barroco obra de Casas Novoa (1740), nos recibió como unos peregrinos más...


Bellísima imagen de la preciosa e irrepetible Catedral de Santiago de Compostela.
            
              La acogedora y mística ciudad nos invitó a perdernos un rato por sus calles, y como la climatología acompañaba, nos fuimos a tomar algo.

Un café y un mosto ayudan a ver mejor una ciudad y a mezclarse con sus gentes.

           Mientras nos relajábamos y como casualidades del destino, un desfile de un grupo de caracterización de romanos, parecía darnos ánimos con sus tambores y sus atuendos rumbo a lo que para el gran imperio Romano era el fin de la tierra...

Ave "Ducatistas", buena fortuna rumbo al Finis-Terrae.

           A eso de las 11:00 de la mañana cogimos de nuevo la carretera rumbo a Noya y luego a la localidad de Esteiro, donde por sorpresa nos encontramos con una carrera de carrilanas.

Las carreras de carrilanas en Esteiro, son un auténtico acontecimiento social.


Se presentan multitud de artefactos, que hacen las delicias de residentes y foráneos.


Existen varias categorías dentro de la competición.


Los "pilotos" van encajados en los vehículos, y tienen hasta patrocinadores.

         Después de esta nueva parada, nos entró el hambre, pero todavía quedaba un buen rato de viaje hasta nuestro objetivo, pasamos antes por la localidad de Cee (muy recomendable para visitar), y pasadas las 14:00 horas llegamos a la localidad de Finisterre.

Las dos "Road" descansan frente al puerto de Finisterre.

Curiosamente aparcamos al lado de este otro "clásico".


Impoluto interior del Jaguar.

                           Tras la merecida pitanza, nos dirigimos al faro del fin de la tierra.

Imagen del Faro de Finisterre al fondo.


Las clásicas con el Atlántico como marco incomparable para este viaje.


Como buenos peregrinos paramos a contemplar la inmensidad del mar, en el acantilado.


La imagen del peregrino y de Santiago estuvieron constantemente a nuestro lado.


      Una vez visto nuestro objetivo, regresamos rumbo a Lugo, con el ánimo alegre y la satisfacción de haber hecho 433 km. en unas 12 horas.
¡Gracias por leer este relato! y como solemos decir los que vamos en moto saludos en "V".
Hasta otro viaje....en las Ducati.:)






8 comentarios:

  1. Recuerdo muy bien esta gesta y conservo con cariño el disco que me regalaste con el reportaje ;)
    Me alegra que lo compartas con tus seguidores y espero que no sea la última aventura motorista que vea por aquí.
    Desmoabrazotes.

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    1. Muchísimas gracias por tú comentario Daniel, me hace ilusión que conserves el disco del reportaje, sin duda, lo mejor de la fotografía es compartirla con aquellos que disfrutan a través de mis ojos las imágenes que les enseño.
      Un abrazo y muchísimas gracias.

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  2. Estupendo paseo, para esas dos veteranas y las fotos como siempre magníficas....

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  3. Muchas gracias, me alegro que te haya gustado el post. saludos

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  4. Me descuelgo por aqui desde el nido de Slow . Entretenido relato , las fotos viendo las anteriores entradas veo que se te dan ;-).Hace tiempo tambien fuimos desde Leon a ver la puesta de sol a Finisterre (camino de Santiago) en moto . Por las fechas casi a las once de la noche.

    SALUDOS

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    1. Hola Cristalines, gracias por tú comentario y por tus amables palabras. Sin duda las mejores puestas de sol que he visto...están allí....sin desmerecer otros sitios jejejejeje...
      Saludos y V´s

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  5. Me ha encantado la idea de vuestro viaje, y el post, claro. Rodar con motos con alma siempre ensancha la nuestra y el recuerdo perdura. Una Road tenia un vecino mio cuando era niño, mi padre se la apañaba a veces y casi recuerdo su sonido característicos. Forza Ducati !!!!

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    1. Muchísimas gracias por el comentario, la Road tiene alma, no hay duda. Un desmoabrazo.

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Cuéntame alguna cosilla, saludos y gracias